Proyecto de Iluminación de El Kiosko


Cuando en Luz & Ambiente Consulting nos encontramos con este proyecto, su dificultad nos saltó como un muelle al ojo. Se trataba de un edificio metálico súper minimal con la mitad de su superficie acristalada y situado en una calle residencial totalmente de paso donde nadie se esperaría encontrar un bar. 

¿Cómo llamar la atención de los transeúntes y conseguir que se quedaran en vez de pasar de largo?

Como la mayoría de las veces, nuestra inspiración vino de la Madre Naturaleza. Nos imaginamos caminando en la noche en un bosque muy tupido. ¿Qué llama nuestra atención? Primero los sonidos, el vuelo de un pájaro, el ulular de un búho, pisadas de lobos o el soplar del viento. ¿Y después? Después los elementos más luminosos, la luna si es que se ve entre las copas de los árboles, los reflejos del río y los animales que brillan en la oscuridad, como las LUCIÉRNAGAS.

Ese fue nuestro punto de partida, nuestra inspiración. Decidimos capturar 40 luciérnagas y meterlas en nuestro tarro de cristal para que atrajeran la atención de todas las personas que pasaran por la calle Kalamos en El Cantizal de Las Rozas.

El resultado fue sorprendente, EL KIOSKO se ha convertido en muy poco tiempo en un punto de referencia en la zona, en un imán de luz no sólo para roceños sino para personas que, gracias al boca a boca, vienen a conocer el lugar.

Como podéis ver, las luciérnagas se convirtieron en puntos de luz y decidimos iluminar el espacio suspendiendo bombillas de filamento de carbono sin orden aparente y a diferentes alturas. Es difícil encontrar ese nivel de iluminación perfecto que aporte intimidad y confort visual, pero todo se hace más sencillo cuando la fuente de luz tiene una temperatura de color tan cálida como la que arroja este tipo de filamento.

Nada habría tenido sentido si no hubiéramos tenido en cuenta el factor medioambiental. Inspirarse en la Naturaleza y destruirla a la vez no entra en la ideología de Luz y Ambiente Consulting. Es por esto que decidimos investigar y encontramos unas lámparas de 40w con 10.000h de vida en vez de las 1000h a las que la incandescencia nos tiene acostumbrados. ¡Además se fabrican en Madrid! Algún día los leds nos proporcionarán una luz con los mismos matices que la que emana de las lámparas de filamento de carbono, pero de momento, no están preparados.